Sé receptivo a las necesidades del niño, no reactivo a su conducta

Ser receptivo significa sintonizar con lo que el niño realmente necesita; ser reactivo significa responder a lo que su conducta dispara en ti.

Why it works

La crianza receptiva requiere identificar la necesidad debajo de la conducta — un niño cansado se porta mal de forma distinta a un niño asustado o aburrido. Reaccionar a la conducta superficial (el berrinche, el desafío) sin leer la necesidad subyacente tiende a escalar en lugar de resolver, y aborda el síntoma en lugar de la causa. Ser receptivo requiere regulación emocional en el padre primero — no puedes leer la necesidad del niño cuando tu propio sistema nervioso está en modo amenaza.

How to do it

  1. Cuando la conducta de un niño esté escalando, pausa y pregúntate internamente: "¿Qué podría necesitar realmente ahora mismo?" (¿conexión, descanso, comida, seguridad, competencia?)
  2. Atiende la necesidad antes de abordar la conducta: "Parece que estás agotado. Vamos a acomodarte, y hablaremos de lo que pasó."
  3. Distingue atender la necesidad de atender la demanda: no le estás dando lo que quiere, estás abordando lo que requiere.

Evidencia

La investigación sobre apego muestra consistentemente que la receptividad parental contingente y sensible a las señales del bebé y del niño predice apego seguro, lo cual a su vez predice una amplia gama de resultados positivos de desarrollo. (observational)

La investigación sobre apego es más sólida en la infancia; la generalización a niños mayores implica variables adicionales. La receptividad está consistentemente respaldada; la expresión óptima varía según la etapa de desarrollo.

Fuentes

Error común

Interpretar receptivo como permisivo — atender la necesidad emocional no significa abandonar la expectativa conductual; puedes ser cálido y aun así mantener el límite.

Practica esto con IX Coach

Empieza con IX Coach

More practices for Crianza con Autoridad (Diana Baumrind)

Conceptos relacionados