Separar perdonar de reconciliar

El perdón es interno y unilateral; la reconciliación requiere que la otra persona vuelva a ser digna de confianza.

Why it works

Confundir los dos atrapa a las personas: se niegan a perdonar porque (con razón) no van a reconciliarse con alguien inseguro, y así cargan el resentimiento para siempre. Worthington los mantiene distintos: puedes liberar la amargura por tu cuenta (perdón) mientras te niegas a restaurar la relación hasta que la confianza se reconstruya a través de un comportamiento cambiado con el tiempo (reconciliación). Esto te permite obtener el beneficio de salud de perdonar sin exponerte a daño repetido.

How to do it

  1. Decide primero la pregunta interna: ¿estoy dispuesto a liberar la amargura, por mí?
  2. Decide la pregunta relacional por separado: ¿es esta persona segura y confiable lo suficiente como para dejarla entrar de nuevo?
  3. Deja que la reconciliación se gane a través de un historial de comportamiento cambiado, no que se conceda porque perdonaste.

Evidencia

La distinción entre perdón y reconciliación es un principio definitorio del marco de Worthington y se repite ampliamente en el trabajo clínico sobre el perdón. Su valor práctico está bien descrito; es una distinción conceptual más que una intervención probada en sí misma. (clinical)

Algunas relaciones no deberían reconciliarse en absoluto; el perdón nunca obliga a un contacto renovado con alguien peligroso.

Error común

Negar el perdón porque reconciliarse sería inseguro, manteniéndote resentido para protegerte, cuando podrías liberar la amargura y aun así mantener la puerta cerrada.

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