Aísla la recompensa real experimentando
Prueba diferentes recompensas para encontrar qué antojo está satisfaciendo realmente el hábito.
Why it works
Un hábito persiste porque entrega de forma confiable una recompensa que tu cerebro ha llegado a antojar, pero la recompensa a menudo no es la obvia — la salida a comprar galletas en la tarde puede ser sobre un descanso y contacto social, no el azúcar. Sustituir sistemáticamente diferentes recompensas y observar si el impulso disminuye revela el antojo verdadero, lo único que una rutina de reemplazo tiene que satisfacer.
How to do it
- Cuando llegue la señal, prueba deliberadamente una recompensa diferente (da un paseo, platica con un colega, bebe agua).
- Después de cada experimento, espera 15 minutos y verifica si el impulso original se fue.
- Repite a lo largo de varios días hasta que un sustituto mate de forma confiable el antojo — esa es la recompensa real.
Evidencia
Fundamentado en la investigación de predicción de recompensa y antojo: los hábitos se mantienen por la recompensa anticipada, y la expectativa de recompensa impulsa el impulso. El experimento específico de sustitución de recompensa de Duhigg es una aplicación estructurada de ese principio más que un método directamente probado. (mechanistic)
El papel del antojo/expectativa de recompensa está bien respaldado; el "experimento" paso a paso es consejo de practicante construido sobre eso.
Error común
Adivinar la recompensa en un solo intento y saltarse los experimentos, para que el hábito de reemplazo apunte a un antojo que nunca tuviste realmente.
Practica esto con IX Coach
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- Mapea el bucle señal-rutina-recompensa
Descompón un hábito en sus tres partes antes de intentar cambiar algo.
- Mantén la señal y la recompensa, cambia la rutina
La "regla de oro" de Duhigg: cambia un hábito insertando una nueva rutina entre la misma señal y recompensa.
- Enfócate en los hábitos clave
Cambia un hábito de alto apalancamiento que se propaga en cascada hacia otros cambios positivos.
- Diseña señales para los hábitos que quieres
Coloca desencadenantes obvios y consistentes en tu entorno para iniciar una rutina deseada.
- Usa la creencia y la comunidad para hacer que el cambio perdure
Un grupo de apoyo y la creencia de que el cambio es posible ayudan a que los nuevos hábitos sobrevivan al estrés.