Empareja la palabra con una ubicación corporal

Nombra la sensación y dónde la percibes: "tensión en el pecho", "pesadez en el estómago".

Why it works

Las emociones aparecen como sensaciones corporales antes de que tengamos palabras para ellas. Anclar la etiqueta a una ubicación física saca la sensación de la rumiación y la lleva a la observación del momento presente, lo que tiende a asentar la activación. También hace la etiqueta más precisa, porque el cuerpo a menudo sabe antes de que la mente lo admita.

How to do it

  1. Tras nombrar la emoción, explora dónde la sientes físicamente.
  2. Describe la sensación con sencillez: ubicación, cualidad (tensa, cálida, vibrante) y tamaño.
  3. Respira hacia ese punto durante unas cuantas respiraciones y nota cualquier cambio.

Evidencia

La investigación sobre interocepción muestra que las emociones tienen firmas corporales consistentes, y las prácticas de conciencia basada en el cuerpo se asocian con una mejor regulación. Combinar una etiqueta verbal con la conciencia somática es una extensión plausible y de bajo riesgo del etiquetado del afecto. (mechanistic)

El añadido específico de localizar en el cuerpo al etiquetar está más razonado mecanísticamente que probado directamente como táctica independiente.

Common mistake

Quedarte por completo en la cabeza, analizando por qué sientes algo, mientras ignoras la señal del cuerpo que haría aterrizar la etiqueta.

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