Nota lo que crees sobre tus pensamientos
Examina las creencias que te dicen que preocuparte es útil o necesario, no solo las preocupaciones en sí.
Why it works
La teoría de la MCT sostiene que la preocupación persiste no porque el contenido sea irresoluble sino por las creencias metacognitivas que la impulsan: «preocuparme me mantiene a salvo», «no puedo controlar mi preocupación», «el pensamiento descontrolado es peligroso». Estas creencias son el motor; cuestionar solo el contenido deja el motor en marcha. Identificar y cuestionar las creencias metacognitivas es lo que distingue a la MCT de la TCC estándar.
How to do it
- Tras un episodio de preocupación, pregúntate: «¿Qué creía sobre el hecho de que me estaba preocupando?».
- Anota cualquier creencia encontrada (p. ej. «la preocupación me prepara», «si dejo de preocuparme algo saldrá mal»).
- Pon a prueba la creencia como lo harías con una afirmación factual: ¿cuál es la evidencia de que es verdadera?
- Experimenta: elige deliberadamente no preocuparte por un detonante esta semana y observa el resultado.
Evidencia
Las creencias metacognitivas sobre la preocupación están vinculadas de forma fiable con la severidad del TAG en estudios correlacionales, y las intervenciones de MCT que apuntan a estas creencias producen mejoras en los resultados en ensayos controlados. (observational)
La correlación entre creencias metacognitivas y ansiedad no prueba que las creencias sean causalmente primarias; los estudios de desmantelamiento para aislar este componente son limitados.
Sources
- Wells (1995), Metacognitions Questionnaire development; Wells & Carter (2001), metacognitive beliefs and GAD
Common mistake
Tratar «¿qué creo sobre la preocupación?» como otra pregunta de preocupación y girar hacia el análisis de por qué te preocupas, en lugar de sacar a la luz y poner a prueba la creencia metacognitiva específica.
Practica esto con IX Coach
7 days free, then $40/month (~$1.30/day).
More practices for Mindfulness desapegado, hecho práctico
- Adopta la postura del Observador Libre
Observa los pensamientos desde un punto de vista interno imaginado que no tiene interés en su contenido.
- Visualización de las hojas en un arroyo
Imagina cada pensamiento como una hoja flotando río abajo: obsérvala pasar sin agarrarla.
- Aplaza el pensamiento, no lo reprimas
Programa la preocupación para una ventana fija más tarde; hasta entonces, observa el impulso de involucrarte sin actuar sobre él.
- Reetiqueta el pensamiento como un evento mental, no como un hecho
Añade el prefijo «Estoy teniendo el pensamiento de que…» para pasar de lo fusionado a lo observado.
- Entrena la atención flexible
Practica mover deliberadamente la atención entre las señales externas y la experiencia interna, y de vuelta.
- Interrumpe el Síndrome Cognitivo-Atencional
Reconoce el bucle de preocupación-rumiación-monitoreo de amenazas y sal de él antes de que complete un ciclo.