Estilo Explicativo: Optimismo, Pesimismo, y Optimismo Aprendido
Las tres P, el optimismo aprendido, y cómo disputar explicaciones pesimistas
¿Qué es el estilo explicativo, y se puede cambiar?
El estilo explicativo es la forma habitual en que explicas por qué suceden las cosas — los pesimistas leen los contratiempos como permanentes, generalizados, y personales, mientras que los optimistas los leen como temporales, específicos, y cambiables. La investigación de Martin Seligman vincula el estilo pesimista con el riesgo de depresión y muestra que puede cambiarse aprendiendo a disputar las explicaciones pesimistas.
Dos personas sufren el mismo contrapiedo y se cuentan a sí mismas historias completamente diferentes sobre él. Martin Seligman llamó a esa historia habitual tu estilo explicativo, y mostró que corre a lo largo de tres dimensiones: permanencia, generalización, y personalización. La buena noticia es que el estilo se aprende, lo cual significa que se puede reaprender. A continuación están las prácticas centrales, cada una con su mecanismo y una lectura honesta de la evidencia.
Prácticas
- Atrapa las tres P en tus explicaciones
Nota si estás leyendo un contratiempo como permanente, generalizado, y personal — la firma pesimista.
- Disputa la explicación pesimista
Trata un pensamiento pesimista como una acusación de un crítico externo y refútalo con evidencia.
- Separa Adversidad, Creencia, y Consecuencia
Nota que tus sentimientos derivan de tu creencia sobre un evento, no del evento en sí.
- Explica también los eventos buenos de forma optimista
Lee tus éxitos como permanentes, generalizados, y personales — el espejo optimista de las tres P.
- Descatastrofiza con el marco peor/mejor/probable
Contrarresta 'todo está arruinado' nombrando el peor caso, el mejor caso, y el caso más probable.
- Practica el optimismo flexible, no el optimismo ciego
Elige optimismo donde el costo del error es bajo, y realismo sobrio donde el riesgo es alto.