Metas de Proceso, en la Práctica

La jerarquía de tipos de metas basada en evidencia y cómo usar cada una en el momento correcto

¿Cómo mejoran las metas de proceso el rendimiento frente a las metas de resultado?

Las metas de proceso son metas definidas por las acciones específicas que realizarás —"tomar diez respiraciones lentas antes de cada saque"— en lugar de por el resultado que quieres. Se enfocan en comportamientos y técnicas bajo el control directo de quien ejecuta (cómo lo haces) en lugar de en los resultados (si ganas). La investigación en psicología del deporte encuentra consistentemente que las metas de proceso mantienen la atención en acciones controlables, reducen la ansiedad y mejoran la consistencia del rendimiento —especialmente bajo presión— mientras que las metas de resultado puras pueden socavar ambas cosas.

Establecer metas es una de las intervenciones de rendimiento más consistentemente respaldadas en psicología. Pero no todas las metas ayudan por igual —y las metas de resultado, el tipo al que la mayoría recurre por defecto, pueden socavar activamente el rendimiento cuando la presión de la competencia es mayor. La investigación en psicología del deporte distingue tres tipos de metas (resultado, rendimiento, proceso) y muestra que las metas de proceso hacen el trabajo más útil durante la ejecución. Las prácticas a continuación muestran cómo estructurar las tres y usarlas en el momento correcto.

Prácticas

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