Saborear: sacarle más provecho a lo bueno
La habilidad de extraer más bienestar de experiencias que ya tienes
¿Qué es saborear y cómo se hace que los buenos momentos duren?
Saborear es el acto deliberado de notar, prolongar e intensificar una experiencia positiva en lugar de dejarla pasar de largo. La investigación en psicología positiva vincula una mayor capacidad de saboreo con mayor bienestar y una adaptación hedónica más lenta; el efecto es real, aunque depende de la atención al presente más que de capturar o analizar el momento.
La mayoría de los esfuerzos por sentirse mejor persiguen nuevas experiencias buenas. Saborear, estudiado extensamente por Fred Bryant y colegas, hace lo opuesto: extrae más de lo bueno que ya tienes prestándole atención deliberada. Es la contraparte previa de la gratitud —la gratitud mira hacia atrás a lo bueno, saborear vive dentro de ello mientras ocurre. A continuación, las prácticas centrales de saboreo, cada una con el mecanismo detrás y una lectura honesta de la evidencia.
Prácticas
- Saborear el momento presente
Cuando algo bueno esté pasando, baja deliberadamente el ritmo y absorbe el detalle sensorial.
- Saboreo anticipatorio
Espera deliberadamente con ilusión un evento futuro bueno para extraer alegría antes de que llegue.
- Reminiscencia y saboreo de recuerdos
Revisita deliberadamente buenos recuerdos —con pistas— para volver a experimentar el sentimiento positivo.
- Compartir buenas noticias (capitalizar)
Cuéntale a alguien sobre algo bueno —y saboréalo juntos— para amplificarlo.
- Agudizar la percepción y bloquear la distracción
Intensifica un sentido y bloquea las interrupciones para intensificar una buena experiencia.
- Captar los pensamientos aguafiestas
Nota y deja de lado los pensamientos que en silencio sabotean tu disfrute.