El examen ignaciano: cinco movimientos de revisión diaria

La revisión ignaciana en cinco pasos: su origen, su estructura y notas honestas sobre lo que aporta cada movimiento

¿Cuáles son los cinco movimientos del examen ignaciano y cómo se practican?

El examen ignaciano es una práctica diaria de oración y reflexión en cinco pasos desarrollada por san Ignacio de Loyola: dar gracias, pedir claridad, revisar el día, mirar de frente aquello en lo que te quedaste corto y resolver qué viene después. Como método estructurado de reflexión tiene siglos de antigüedad y se practica ampliamente; sus beneficios se apoyan en la investigación más general sobre gratitud, revisión emocional e intenciones de implementación, no en ensayos del examen mismo.

Ignacio de Loyola consideraba el examen la única práctica que un jesuita jamás debería saltarse, más importante incluso que una meditación más larga. El examen no es autocrítica disfrazada de oración; es un movimiento estructurado que va de la gratitud, pasando por la autorrevisión honesta, hasta un propósito concreto hacia adelante. Cada uno de los cinco movimientos cumple una función psicológica específica. A continuación están esos movimientos como prácticas, con el mecanismo detrás de cada uno y un relato honesto de dónde la evidencia de apoyo es sólida y dónde es delgada.

Prácticas

Practica esto con IX Coach

Practice this with IX Coach

IX Coach: 7 days free, then $40/month (about $1.30/day).

Conceptos relacionados