Deja ir el perfeccionismo
Ve el perfeccionismo como un escudo contra el juicio, no como un camino hacia la excelencia — y déjalo ir.
Why it works
Brown replantea el perfeccionismo no como una lucha saludable sino como una creencia defensiva de que si te ves y haces todo perfectamente, puedes evitar la culpa y la vergüenza. Como el estándar es inalcanzable, garantiza los mismos sentimientos de fracaso que pretende prevenir. Distinguirlo de la lucha saludable (que está centrada en uno mismo y orientada al crecimiento) es lo que te permite soltar el escudo sin bajar tus estándares.
How to do it
- Nota cuándo estás trabajando para evitar el juicio ("¿qué pensarán?") versus para mejorar ("¿cómo puedo crecer?").
- Replantea la meta en torno a tu propio progreso en lugar de la aprobación de otros.
- Practica dejar que una cosa sea "suficientemente buena y compartida" en lugar de perfecta y oculta.
Evidencia
El encuadre de Brown del perfeccionismo como escudo proviene de su investigación de entrevistas de teoría fundamentada. Es consistente con hallazgos más amplios de la psicología de que el perfeccionismo desadaptativo está vinculado a la ansiedad y la depresión, siendo ese vínculo más amplio la parte con evidencia más sólida. (observational)
El encuadre de Brown es cualitativo; la investigación más amplia sobre perfeccionismo y angustia es correlacional pero está establecida con más rigor.
Error común
Confundir dejar ir el perfeccionismo con bajar los estándares o dejar de importar — el punto de Brown es que el perfeccionismo y la excelencia son cosas distintas, y soltar el primero protege la segunda.
Practica esto con IX Coach
More practices for Los Dones de la Imperfección, Aplicados
- Cultiva la autenticidad
Deja ir a quien crees que se supone que debes ser y preséntate como quien realmente eres.
- Practica la autocompasión
Responde a tu propia imperfección con la amabilidad que ofrecerías a un amigo, no con juicio duro.
- Reclama tu valía ahora
Cree que eres digno de amor y pertenencia tal como eres — no después de arreglarte.
- Cultiva el descanso y el juego
Trata el descanso y el juego sin propósito como esenciales para una vida de todo corazón, no como pereza.
- Deja ir la comparación
Deja de medir tu valía contra otros — la comparación exige encajar siendo igual y destacar a la vez.