Observar al pensador
Observa tus propios pensamientos como un testigo, en lugar de perderte dentro de ellos.
Why it works
Cuando observas un pensamiento, ocupas un punto de vista que no es el pensamiento; Tolle lo llama la presencia testigo. Esto coincide con lo que la psicología llama descentramiento: ver un pensamiento como un evento mental y no como la realidad, lo que afloja su dominio automático e interrumpe la identificación compulsiva que alimenta la rumiación.
How to do it
- Durante unos minutos, simplemente escucha la voz de tu cabeza como si espiaras a otra persona.
- Fíjate especialmente en los pensamientos repetitivos, críticos o preocupados, sin engancharte ni discutir.
- Cada vez que notes que estás observando en lugar de pensando, descansa en ese hueco de consciencia.
- No intentes detener los pensamientos; solo obsérvalos surgir y pasar.
Evidencia
El acto de observar los pensamientos coincide con el descentramiento, un mecanismo razonablemente bien estudiado en la investigación sobre mindfulness. Sin embargo, el planteamiento metafísico particular que Tolle hace del «testigo» es una enseñanza, no una intervención probada. (mechanistic)
El mecanismo subyacente del descentramiento cuenta con respaldo de la investigación; el planteamiento espiritual específico que hace Tolle no, y no deberían confundirse.
Common mistake
Convertir la observación en otra capa de pensamiento —analizando o juzgando los pensamientos— en lugar de simplemente observarlos en silencio mientras pasan.
Practica esto con IX Coach
7 days free, then $40/month (~$1.30/day).
More practices for El poder del ahora, en la práctica
- Entrar en el momento presente
Saca la atención del pasado y del futuro y llévala al contacto sensorial directo con el ahora.
- Sentir el cuerpo interior
Percibe la sutil sensación de estar vivo dentro del cuerpo como un ancla estable para la presencia.
- Aceptación de lo que es
Deja de discutir con el momento presente; acéptalo plenamente y después actúa si hace falta actuar.
- Reconocer el cuerpo del dolor
Detecta el viejo dolor emocional acumulado que se enciende y se alimenta del pensamiento reactivo.
- Descansar en el hueco entre pensamientos
Nota los pequeños silencios entre pensamientos y deja que la atención se asiente ahí.