Organízate con eficacia (GTD), en la práctica
Los cinco pasos, el hábito de la siguiente acción y la ciencia de descargar tu mente
¿Cómo funciona realmente el método Getting Things Done (GTD)?
El GTD de David Allen hace pasar cada compromiso por cinco pasos —capturar, aclarar, organizar, reflexionar y comprometerse (engage)— para que nada viva en tu cabeza y siempre sepas la siguiente acción física. La idea central, que las tareas sin terminar retenidas en la memoria crean una carga mental persistente, está respaldada por la investigación cognitiva; el GTD en sí es un sistema práctico coherente más que un protocolo único probado en ensayos.
El GTD se construye sobre una premisa: tu mente es para tener ideas, no para retenerlas. Al sacar cada asunto pendiente de tu cabeza hacia un sistema externo de confianza y decidir la siguiente acción exacta, liberas atención para el trabajo que tienes frente a ti. A continuación están las prácticas centrales, cada una con el mecanismo que la hace funcionar y una lectura honesta de la evidencia.
Prácticas
- Captura todo en una bandeja de entrada de confianza
Saca cada asunto pendiente de tu cabeza y llévalo a un solo lugar externo en el que confíes.
- Aclara cada elemento en una siguiente acción concreta
Para cada elemento capturado, decide qué es y la siguiente acción física exacta.
- La regla de los dos minutos
Si una acción aclarada toma menos de dos minutos, hazla ahora en vez de registrarla.
- Organiza las acciones por contexto GTD
En GTD, un contexto es dónde, con qué o con quién se puede hacer una siguiente acción: agrupa tus acciones por contexto para ver solo lo que puedes hacer ahora mismo.
- Haz una revisión semanal
Una vez a la semana, procesa las bandejas de entrada y revisa cada proyecto y lista para mantener el sistema de confianza.
- Comprométete: elige el trabajo desde una mente clara
Con todo capturado y aclarado, elige qué hacer ahora y hazlo completamente presente.