Reatribúyete los eventos buenos
Cuando algo sale bien, practica acreditarte tus propias cualidades estables, no solo la suerte.
Why it works
Los pesimistas explican reflexivamente sus éxitos como suerte o mérito de otros, lo cual priva de nutrientes a la autoeficacia. El entrenamiento del optimismo revierte esto: atribuir deliberadamente los buenos resultados a causas internas y duraderas ("me preparé bien", "me estoy volviendo bueno en esto") construye la expectativa de que puedes producir buenos resultados de nuevo, el motor de la persistencia optimista.
How to do it
- Después de una victoria, atrapa tu primera explicación para ella.
- Si acredita a la suerte o a otros, pregunta qué contribuiste realmente.
- Reformula la victoria en términos de una capacidad estable que demuestra.
Evidencia
Esto aplica el patrón de estilo explicativo optimista (atribuciones internas, estables y globales para eventos buenos), que se asocia con mejor persistencia y ánimo en investigación observacional y es un componente enseñado en los programas de optimismo aprendido. (observational)
Es correlacional, y sobre-acreditarse puede derivar en exceso de confianza; mantén las atribuciones ligadas a tu contribución real.
Fuentes
- Seligman, Learned Optimism; explanatory-style research on attributions for positive events
Error común
Solo combatir los pensamientos negativos mientras descartas reflexivamente cada éxito como casualidad, lo cual deja el patrón pesimista medio intacto y la autoeficacia desnutrida.
Practica esto con IX Coach
More practices for Entrenamiento del Optimismo: Construyendo Optimismo Realista y Flexible
- Refuta el pensamiento pesimista
Trata una predicción pesimista como una hipótesis y argumenta en su contra con evidencia y alternativas.
- El ejercicio del mejor yo posible
Escribe regularmente una imagen vívida de tu vida yendo tan bien como realistamente podría.
- Contraste mental (WOOP)
Empareja el resultado deseado con el obstáculo real en el camino, para que el optimismo impulse la acción.
- Tres cosas buenas
Cada noche, escribe tres cosas que salieron bien y por qué, reentrenando la atención hacia lo positivo.
- Calibra el optimismo según lo que está en juego
Despliega el optimismo donde el costo del error es bajo y el realismo sobrio donde es alto.