Dificultades Deseables: Cuándo lo Más Difícil Significa Mejor Aprendizaje
Las dificultades que vale la pena conservar — y las que hay que eliminar
Dificultades deseables: por qué el estudio más difícil funciona mejor
Las dificultades deseables, un concepto del investigador del aprendizaje Robert Bjork, son desafíos introducidos en el estudio — como el espaciamiento, las pruebas y mezclar temas — que hacen que el aprendizaje se sienta más difícil y lento en el momento pero producen retención a largo plazo más fuerte. La trampa en el nombre es "deseable": la dificultad tiene que ser una que puedas superar, o se convierte en un obstáculo inútil.
Es uno de los hallazgos más contraintuitivos de la ciencia del aprendizaje: los métodos de estudio que se sienten fluidos y productivos son a menudo los más débiles, y los que se sienten laboriosos y frustrantes son los que perduran. Bjork llamó al tipo útil "dificultades deseables". La habilidad está en distinguirlas de las dificultades que simplemente estorban. A continuación están las prácticas centrales, cada una con el mecanismo detrás y una lectura honesta de la evidencia.
Prácticas
- Distinguir la dificultad deseable del simple obstáculo
Conserva las dificultades que puedes superar con esfuerzo; elimina las que solo te bloquean.
- Dejar de juzgar el aprendizaje por el rendimiento de hoy
Qué tan bien te va durante la práctica es un mal predictor de cuánto retendrás.
- Añadir la dificultad del espaciamiento
Deja pasar tiempo y olvido entre sesiones para que cada regreso requiera esfuerzo real.
- Añadir la dificultad de las pruebas
Oblígate a recuperar la respuesta en lugar de releerla.
- Añadir la dificultad de la práctica variada
Cambia el contexto, los ejemplos y las condiciones en lugar de repetir ejercicios idénticos.
- Ajustar la dificultad a tu nivel actual
Una dificultad solo es deseable si tienes el conocimiento previo para superarla.