Sabe cuándo cerrar una cuenta mental dolorosa
Mantenemos las cuentas perdedoras «abiertas» para no registrar la pérdida, y pagamos más por mantenerlas abiertas.
Why it works
La contabilidad mental interactúa con la aversión a la pérdida: cerrar una cuenta con pérdida te obliga a registrar el dolor, así que la gente mantiene abiertas las cuentas perdedoras —conservar un activo que se deprecia, terminar una comida que está demasiado llena para disfrutar— para aplazar ese asiento final. Reconocer que la cuenta ya está perdida te permite cerrarla y detener el coste continuo de mantenerla abierta.
How to do it
- Detecta las cuentas que estás manteniendo abiertas principalmente para evitar «registrar» una pérdida.
- Reconoce que la pérdida ya es real, cierres o no la cuenta hoy.
- Ciérrala deliberadamente para detener el coste de mantenimiento de la evitación.
Evidencia
La renuencia a cerrar cuentas con pérdida está documentada en el efecto de disposición —los inversores mantienen las perdedoras demasiado tiempo y venden las ganadoras demasiado pronto— y conecta la contabilidad mental con la aversión a la pérdida. (observational)
Extraída en gran parte de datos de conducta de inversores; la renuencia subyacente a cerrar cuentas también aparece en las elecciones cotidianas, pero allí se mide de forma menos formal.
Sources
- Shefrin & Statman (1985), "The Disposition to Sell Winners Too Early and Ride Losers Too Long", J. Finance
Common mistake
Verter más tiempo, dinero o esfuerzo en una cuenta claramente fallida solo para posponer el momento en que tienes que admitir la pérdida, lo que solo la agranda.
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More practices for La contabilidad mental, hecha práctica
- Trata el dinero como fungible entre los cubos
Un dólar es un dólar sin importar en qué cuenta mental se encuentre: decide en consecuencia.
- Reencuadra los golpes de suerte antes de que se evaporen
El «dinero caído del cielo» se gasta a la ligera precisamente porque nunca entró en el cubo serio.
- Elige cuándo combinar y cuándo separar los resultados
Cómo agrupas las ganancias y las pérdidas cambia cómo se sienten, y cómo actúas ante ellas.
- Usa los cubos mentales deliberadamente, no por accidente
El mismo sesgo que distorsiona las decisiones puede reclutarse para proteger tus prioridades.
- Evalúa un coste contra tu panorama completo, no contra su cubo diminuto
Un cubo pequeño hace que un coste fijo se sienta enorme o trivial según el encuadre, no la realidad.