Evalúa un coste contra tu panorama completo, no contra su cubo diminuto
Un cubo pequeño hace que un coste fijo se sienta enorme o trivial según el encuadre, no la realidad.
Why it works
Cuando un coste se juzga en relación con su cuenta mental estrecha, la misma cantidad absoluta se siente enormemente distinta: la gente cruza la ciudad para ahorrar 10 dólares en un artículo de 20, pero no en uno de 1000, aunque 10 dólares son 10 dólares. Ponerle precio a la decisión contra tus recursos totales, en lugar del cubo local, restaura un estándar consistente.
How to do it
- Al sopesar un coste, pregunta qué es en relación con tu mes o año completo, no solo con esta compra.
- Nota el pensamiento en «porcentajes» («solo 5% más») y conviértelo de vuelta a dólares absolutos.
- Aplica el mismo estándar de esfuerzo por dólar tanto si la cantidad base es pequeña como grande.
Evidencia
La clásica demostración de «la chaqueta y la calculadora» (Tversky y Kahneman) muestra que la gente invertirá esfuerzo en ahorrar una cantidad fija cuando es grande en relación con el precio del artículo, pero no cuando es pequeña: una consecuencia directa de evaluar los costes dentro de cuentas estrechas. (observational)
Basado en experimentos de elección; el patrón está bien replicado, la magnitud depende del individuo y del contexto.
Sources
- Tversky & Kahneman (1981), "The Framing of Decisions and the Psychology of Choice", Science (jacket/calculator problem)
Common mistake
Sudar porcentajes diminutos en compras pequeñas mientras dejas pasar las grandes, porque cada una se juzga dentro de su propio cubo en lugar de contra tus recursos reales.
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More practices for La contabilidad mental, hecha práctica
- Trata el dinero como fungible entre los cubos
Un dólar es un dólar sin importar en qué cuenta mental se encuentre: decide en consecuencia.
- Reencuadra los golpes de suerte antes de que se evaporen
El «dinero caído del cielo» se gasta a la ligera precisamente porque nunca entró en el cubo serio.
- Elige cuándo combinar y cuándo separar los resultados
Cómo agrupas las ganancias y las pérdidas cambia cómo se sienten, y cómo actúas ante ellas.
- Usa los cubos mentales deliberadamente, no por accidente
El mismo sesgo que distorsiona las decisiones puede reclutarse para proteger tus prioridades.
- Sabe cuándo cerrar una cuenta mental dolorosa
Mantenemos las cuentas perdedoras «abiertas» para no registrar la pérdida, y pagamos más por mantenerlas abiertas.