Construye una orientación positiva hacia los problemas
Trata los problemas como retos normales y resolubles, no como señales de un fracaso personal.
Why it works
La orientación hacia los problemas es la postura cognitivo-emocional con la que alguien llega a un problema antes de intentar resolverlo. Una orientación negativa (los problemas son amenazas, yo soy inadecuado) activa la evitación y una respuesta centrada en la emoción. Una orientación positiva (los problemas son retos, puedo aprender a resolverlos) activa el acercamiento y un afrontamiento eficaz. La orientación predice la calidad de las soluciones con independencia de la capacidad cognitiva bruta.
How to do it
- Escribe tus creencias actuales sobre los problemas: «Cuando me enfrento a un problema, normalmente siento/pienso...».
- Cuestiona las valoraciones catastróficas: ¿es este problema resoluble por partes, aunque no del todo?
- Recuerda un problema pasado que sí resolviste: úsalo como prueba de que eres capaz de resolver.
- Antes de empezar a resolver, fija una postura explícita: «Esto tiene solución; encontraré un enfoque viable».
Evidencia
La orientación hacia los problemas es un constructo validado en el Social Problem-Solving Inventory (SPSI); la orientación negativa correlaciona con fuerza con resultados de depresión y ansiedad en múltiples estudios, y los protocolos de PST que trabajan la orientación muestran mejoría. (observational)
La correlación entre orientación negativa y depresión es robusta, pero no establece la dirección causal sin diseños experimentales que apunten específicamente a la orientación.
Sources
- D’Zurilla, Nezu & Maydeu-Olivares (2002), Social Problem-Solving Inventory-Revised (SPSI-R) manual
Common mistake
Saltar directamente a generar soluciones sin abordar la orientación, lo que significa meter la postura evitativa o catastrófica dentro del proceso de resolución y sesgar el resultado.
Practica esto con IX Coach
7 days free, then $40/month (~$1.30/day).
More practices for La terapia de resolución de problemas, hecha práctica
- Define el problema con precisión antes de resolverlo
Escribe un enunciado del problema concreto y específico: casi todo el mundo intenta resolver problemas vagos.
- Genera soluciones sin evaluación prematura
Enumera tantas soluciones posibles como puedas antes de juzgar ninguna.
- Evalúa las soluciones según costes, beneficios y encaje
Puntúa cada solución en probabilidad de éxito, costes personales y encaje con tus valores.
- Implementa la solución elegida con un plan concreto
Traduce la solución elegida a acciones, horarios y puntos de control específicos.
- Evalúa el resultado y ajusta
Tras implementar, valora con honestidad qué funcionó, qué no y qué hacer después.
- Gestiona la activación emocional antes y durante la resolución de problemas
Usa una estrategia breve de calma cuando las emociones están demasiado altas para resolver problemas con eficacia.