Superar el Síndrome del Impostor, en la Práctica
El patrón, las prácticas, y una lectura honesta de lo que la evidencia puede y no puede mostrar
¿Qué es el síndrome del impostor, y cómo se supera?
El síndrome del impostor, descrito por primera vez por las psicólogas Pauline Clance y Suzanne Imes, es la sensación persistente de ser un fraude a pesar de evidencia real de competencia, junto con el miedo a ser descubierto. El fenómeno es ampliamente reportado y la experiencia es real, pero es un patrón descrito más que un diagnóstico formal, y la evidencia rigurosa para curas específicas sigue siendo limitada.
Los sentimientos de impostor tienden a crecer, no a disminuir, con el éxito, precisamente por eso trabajar más duro rara vez los soluciona. Los movimientos útiles apuntan a la interpretación de tu competencia, no a la competencia misma. A continuación, prácticas para eso, cada una con el mecanismo que la hace funcionar y una lectura honesta de la evidencia, que es más delgada de lo que sugiere la popularidad del tema.
Prácticas
- Nombra el patrón del impostor
Reconoce el sentimiento como un patrón conocido y común en lugar de la verdad sobre ti.
- Reencuadra cómo se ve la competencia
Reemplaza la fantasía del dominio sin esfuerzo con una imagen realista de cómo funciona realmente la habilidad.
- Mantén un registro de evidencia
Registra pruebas concretas de tu competencia para contrarrestar el hábito del cerebro de descontarla.
- Separa los sentimientos de los hechos
Trata "me siento incompetente" como un sentimiento que examinar, no un hecho sobre el cual actuar.
- Dilo en voz alta a alguien seguro
Revela el sentimiento de impostor a un colega o mentor de confianza para romper su secreto.
- Actúa antes de sentirte listo
Toma la acción competente ahora y deja que la confianza te alcance, en lugar de esperar a sentirte seguro.