Prácticas de coaching para modelo COM-B de cambio de comportamiento

Describe casi cualquier cosa en la que estés trabajando e IX Coach encuentra las prácticas con el ajuste más cercano a la realidad. Para modelo COM-B de cambio de comportamiento, estas son las coincidencias más sólidas en la biblioteca de prácticas actual.

Prácticas que pueden ayudar

  1. El Modelo COM-B y la Rueda del Cambio de Conducta
    COM-B significa Capacidad, Oportunidad, Motivación → Conducta: las tres condiciones que deben estar todas presentes para que ocurra cualquier conducta. La Capacidad es si física y psicológicamente puedes hacerlo — la habilidad, fuerza, conocimiento y autorregulación que exige. La Oportunidad es si tu entorno te lo permite — el entorno físico (tiempo, espacio, herramientas, acceso) y el entorno social (normas, señales, otras personas haciéndolo). La Motivación es si en verdad lo harás — dividida en motivación reflexiva (creencias, planes, valores sobre los que razonas) y motivación automática (hábitos, impulsos, tirones emocionales que se disparan sin deliberación). Una brecha en cualquiera de las tres bloquea la conducta, por eso COM-B es un diagnóstico antes que una solución: te dice qué palanca falta realmente. COM-B está en el centro de la Rueda del Cambio de Conducta más amplia, desarrollada por Susan Michie, Maartje van Stralen y Robert West (2011): la rueda envuelve el núcleo COM-B en nueve funciones de intervención (educación, entrenamiento, persuasión, incentivación, coerción, restricción, reestructuración ambiental, modelado, habilitación) y un anillo externo de categorías de política, de modo que una brecha de COM-B diagnosticada se mapea a los tipos de intervención que la abordan. La rueda se construyó sintetizando sistemáticamente 19 marcos existentes de cambio de conducta y refinándola mediante consenso de expertos; se usa ampliamente en el diseño de intervenciones de salud pública. Eso la convierte en un marco organizador bien construido más que en una teoría derivada experimentalmente — su valor está en evitar que apliques la palanca equivocada, no en garantizar que funcione una intervención particular.
  2. Usa la oportunidad social — otros que normalizan la conducta
    Colócate en contextos sociales donde tu conducta objetivo sea modelada, esperada o fácil de realizar con otros.
    El Modelo COM-B y la Rueda del Cambio de Conducta
  3. Diagnostica antes de prescribir con COM-B
    Antes de elegir una estrategia, identifica cuál de Capacidad, Oportunidad o Motivación es el cuello de botella.
    El Modelo COM-B y la Rueda del Cambio de Conducta
  4. Distingue constantemente el mapa del territorio
    Un modelo es una simplificación — sabe con precisión dónde falla el tuyo.
    Modelos Mentales: El Enfoque de Retícula de Charlie Munger
  5. Ajusta tu intervención al tipo de brecha COM-B
    Usa la Rueda del Cambio de Conducta para seleccionar el enfoque de intervención que se ajusta a la brecha diagnosticada — no tu opción por defecto.
    El Modelo COM-B y la Rueda del Cambio de Conducta
  6. Fortalece la motivación automática mediante emparejamientos de señal-respuesta
    Construye tirones automáticos y habituales hacia la conducta para que no compita por motivación consciente cada vez.
    El Modelo COM-B y la Rueda del Cambio de Conducta
  7. El Modelo de Comportamiento de Fogg, Aplicado
    El modelo de BJ Fogg establece que un comportamiento ocurre cuando tres elementos convergen en el mismo momento: suficiente motivación, suficiente capacidad y un estímulo. Si un comportamiento no está ocurriendo, uno de estos tres es el cuello de botella — y diagnosticar cuál te dice exactamente qué cambiar. El modelo fue desarrollado por un profesional con una base teórica sólida; la evidencia de ECA a gran escala es limitada, pero el marco se usa ampliamente en diseño de producto y programas de cambio de comportamiento.
  8. El Modelo de Dos Procesos del Sueño
    El modelo de dos procesos de Alexander Borbély describe el sueño como la interacción de dos sistemas independientes: el Proceso S (presión homeostática del sueño, que se acumula durante las horas de vigilia como una batería que se descarga) y el Proceso C (el reloj circadiano, que regula la propensión al sueño en un ritmo de 24 horas). Un buen sueño requiere que ambos procesos se alineen — presión de sueño alta y el reloj en su fase nocturna simultáneamente. El modelo está bien establecido en la ciencia del sueño.
  9. El Modelo de Retroalimentación SBI, Aplicado en la Práctica
    El modelo SBI (Situación–Comportamiento–Impacto), desarrollado por el Center for Creative Leadership, estructura la retroalimentación anclándola a un momento observable, describiendo el comportamiento visto en lugar de inferir el motivo, y nombrando el impacto real. Esto reduce la defensividad y los errores de atribución; el modelo es práctica clínica establecida en desarrollo de liderazgo, aunque las comparaciones directas de ensayos controlados con otros enfoques de retroalimentación son limitadas.
  10. Aplica varios modelos al mismo problema a la vez
    Cuando modelos de diferentes campos apuntan a la misma respuesta, la confianza aumenta; cuando entran en conflicto, aprendes algo importante.
    Modelos Mentales: El Enfoque de Retícula de Charlie Munger

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